nuestro hogar es la otra

una contraseña antes de entrar, amor

pista: el día que me preguntaste si quería ser tuya 🌷

atardecer

✦ 7 de junio de 2025 — 7 de junio de 2026 ✦

nuestro hogar
es la otra

Un año entero de ser tuya, mi Paulina.

— de tu Valentina, con todo lo que tengo —

desliza, mi amor

nosotras

Una se llama Sandra Paulina. La otra, Valentina. Y entre las dos, todo.

Pau
mi Pau ✿

Sandra Paulina
Agripino Macías

  • su color azul profundo
  • su animal el zorro
  • su flor los lirios
  • sus manos tocan el teclado como si las teclas la conocieran de otra vida
  • su comida quesadillas al comal, albóndigas, milanesa, tacos, lasaña
  • su arte Yoshitomo Nara, Aya Oosawa, Koga Mitsuki, Vivienne Westwood
  • su literatura Dostoievski. Noches Blancas. lo gótico, Drácula, Crimen y Castigo, El Gran Gatsby
  • su canción Come and Get Your Love — Redbone
  • su película Todo en todas partes al mismo tiempo
Vale
tu Vale ✿

Valentina
Alvizo Velázquez

  • su color verde
  • su animal el lobo
  • su flor los lirios — los mismos que los tuyos
  • su tamaño chaparrita, justo para caber entre tus brazos
  • su comida tacos, enchiladas, salmón al ajillo, camarones a la plancha, omelette
  • su cine Past Lives, Hamnet, Parasite, Django, Retrato de una mujer en llamas
  • su canción Oh Girl — The Chi-Lites
  • su debilidad tú, siempre tú

y lo que somos cuando estamos juntas

  • 📽️ Todo en todas partes al mismo tiempo, El diario de Noah, Hail Mary
  • 🍜 tacos, comida china, pizza
  • 🎨 morado con rosita — los colores de aquella segunda date que parecía un sueño
  • 🎷 jazz, baladas viejitas, canciones que cantaba nuestra abuela — dos ancianitas en cuerpos de veinteañeras
  • 🌷 los lirios, todos los lirios del mundo

cómo nos conocimos

como me viste tú
así me viste tú ✦

Tú trabajabas en la papelería. Me viste antes de que yo te viera — supiste de mí mucho antes que yo de ti. Pero no te animaste a hablarme. Yo, en cambio, te crucé sin saber que ya estabas ahí, esperándome en silencio, decidida a no dejarme ir.

Lo que tú hiciste para encontrarme — eso es lo que me parte el pecho cada vez que lo pienso. Buscaste en el chat de la papelería donde se mandaban a imprimir las tareas. Ahí encontraste mi CURP. Mi nombre. Y con eso me buscaste en Instagram y me seguiste. Tú viniste a encontrarme como si yo fuera algo que se te había perdido. Como si ya supieras que era tuya.

Me llegó tu solicitud y vi a esa muchacha de ojos enormes, hermosa de una forma que me dolió. Tenía pensado escribirte yo, pero te adelantaste con una historia de una vela y yo te pregunté que dónde la habías comprado — una excusa para tocarte por primera vez aunque fuera con palabras. Me respondiste con algo tan tuyo, tan ocurrente, tan vivo, que entendí dos cosas al mismo tiempo: que eras peligrosa, y que ya no había vuelta atrás.

Cuando me dijiste que ya me habías visto en la papelería no te creí. Pensé que tenías veintitantos. Cuando me dijiste que tenías mi misma edad, que también tenías diecisiete, algo dentro de mí supo que esto no se iba a parecer a nada. Nuestra conversación corría como si lleváramos años hablando. Yo no podía dejar de sonreírle al teléfono. Me dormía con tu nombre en la cabeza.

Te propuse vernos. Una cita para ir a patinar. Y desde aquel 7 de abril de 2025, no hemos pasado ni un solo día sin hablar. Ni uno. Tú me encontraste primero. Yo te seguí.

nuestra línea del tiempo

Quince momentos de un año entero. Los grandes, los pequeños, los que solo nosotras sabemos.

7 de abril, 2025

el día que te escribí "¿dónde la compraste?"

El día que empezamos. Una historia de una vela, una pregunta tonta para tener una excusa, una respuesta tuya tan tuya que entendí que esto iba en serio. Desde ese día, ningún día sin ti. Ni uno solo. Eso ya nadie nos lo quita.

13 de abril, 2025

la primera date, patinando sobre hielo

Mi primera vez patinando, y la primera vez que sentí tu mano sin pretexto. Antes habíamos comido hamburguesas y las dos estábamos tan nerviosas que no podíamos ni mirarnos sin reírnos. En el hielo no me soltaste, ni cuando empezó a temblarme todo, ni cuando nos caímos juntas y te rompí una uña — empezó a salirte sangre y casi te desmayas en mis brazos, mi novia valiente que aguanta todo menos su propia sangre. Yo te abracé fuerte para que no te cayeras. Y aunque todo se sentía un caos hermoso, en el último momento, antes de despedirnos, junté el valor que llevaba reuniendo toda la tarde y te besé. Y tú me besaste también. Y todo lo demás dejó de importar.

26 de abril, 2025

la opera-picnic, el día que el mundo se hizo nuestro

Segunda date. Salimos del picnic con la sangre llena de música y nos pusimos a jugar como si tuviéramos seis años: nos perseguíamos, corríamos, nos caíamos de la risa, nos besábamos a media carrera. Yo no sabía que se podía estar tan feliz. Era como volar — el cielo se hizo de morado y rosita y el aire olía a ti. Por un rato no había nadie más en León, no había mundo, no había antes ni después: solo tú y yo, persiguiéndonos en círculos. Por eso el morado con rosita son nuestros colores. Porque ese día el universo se vistió de nosotras.

18 de mayo, 2025

arcilla entre las manos, tú entre las mías

Tercera date, en mi casa. Hicimos figuras de arcilla, pusimos música, nos burlamos de lo feas que salían. No parábamos de reírnos. Y de un momento a otro, sin saber cómo, todo se calmó. Y nos acercamos. Y nos quedamos cerca. Y entendí que el amor también podía ser eso: estar haciendo una tontería y de repente quererte tanto que se me cerraba la garganta.

✦ 7 de junio, 2025 ✦

el día que me pediste ser tuya

Quinta date. Temprano, todavía con el sol nuevo. Me llevaste al parque y me tapaste los ojos con tus manos. Cuando me los destapaste había una casita hecha con telas, con almohadas, con comida que habías preparado para mí, y un cartel donde me pedías ser tu novia. Te dije que me lo dijeras con tu voz. Tenía que escucharlo salir de tu boca. Tenía que saber que era real, grabarlo donde no pudieran borrármelo nunca. Y me lo dijiste. Y obviamente te dije que sí. Toda esa mañana la pasamos comiendo, acostadas en las almohadas, hablando hasta que se nos secaba la garganta. Adoro tantísimo hablar contigo. Adoro que tu voz sea mi casa.

11 de agosto, 2025

la primera vez que dijimos "te amo"

Date número diez. Un lunes cualquiera, mis papás no estaban, viniste a mi cuarto. Hablamos, nos reímos, nos perdimos un rato de las dos. Y en algún momento de esa tarde — no sé cuál, no sé quién lo dijo primero — salió de las dos al mismo tiempo, como si lo lleváramos guardado desde el principio. Te amo. Y desde ese lunes no he parado de decírtelo, en voz alta, en susurro, dormida, despierta, despidiéndome, abrazándote.

26 de agosto, 2025

la nona lola y nuestra primera pelea

Fuimos a comer al centro y peleamos por primera vez. Salimos del restaurante con el estómago apretado, con miedo las dos. Y luego lo hablamos. Y lo arreglamos. Y aprendí algo que no se enseña en ningún lado: que pelearnos no significa romperse. Que quedarse después de pelear también es amarse. Que tú no te ibas a ir, y yo tampoco.

2 de septiembre, 2025

tres gerberas y todo lo demás

Viniste a mi casa con un ramo que tú misma escogiste: tres gerberas, hermosas, las primeras flores que alguien me regaló en toda mi vida. Y esa misma tarde nuestro amor cruzó una puerta que nunca habíamos cruzado. Fue una de las tardes más sagradas que tengo. Una donde te entregaste y yo me entregué, y nada después se sintió igual.

ramo de gerberas

20 de octubre, 2025

los disfraces y la única vez que te vi llorar

Viniste a armar los disfraces de Wall-E y Eva. Y en medio de esa tarde tonta y feliz, lloraste. Es de las únicas veces que te he visto llorar. Te limpié las lágrimas y te abracé fuerte, y prometí en silencio que iba a estar contigo en todas las que vinieran. En cada lágrima tuya quiero estar yo. Para limpiarla, para entenderla, para que no la cargues sola.

26 de octubre, 2025

el zoo de terror

Fuimos al zoo de terror. Gritamos como locas, nos abrazamos cada vez que algo salía a oscuras, nos reímos hasta que se nos olvidó tener miedo. Esa noche entera fue solo nuestra, una noche donde los únicos monstruos importantes eran los que nos hacían apretarnos más fuerte.

zoo de terror

1 de noviembre, 2025

Wall-E y Eva, al fin juntos

Nuestro primer Halloween. Tú, Wall-E; yo, Eva. Hicimos alfeñiques con las manos manchadas, nos tomamos fotitos hasta hartarnos, nos reímos en cada una. Fue el Halloween más feliz que he tenido — y no porque pasara algo enorme, sino porque tú estabas. Porque por primera vez ese día tenía sentido. Tú eres el sentido.

disfraces walle y eva

28 de noviembre, 2025

las mañanas en tu casa

No las agendábamos. Llegaba yo por la mañana, los martes, los jueves, los viernes — los días en que podía robarte unas horas — y nos metíamos en tu cama a vivir despacio. Hablábamos, comíamos, cocinábamos, veíamos películas, jugábamos, nos amábamos sin reloj, sin gente, sin nadie que nos mirara. Esas mañanas son lo más mío que tengo. El lugar donde aprendí que el amor también es silencio compartido, también es no hacer nada, también es estar.

17 de diciembre, 2025

el cumpleaños más mío de toda mi vida

Fuimos al Metropolitano. Llevabas una bolsa negra con mis regalos: un ramo enorme, un pastel azul que nos manchó la boca y los dedos porque olvidamos algo para partirlo y nos lo comimos con las manos como niñas, regalos que habías elegido tú, sabiendo exactamente cuáles iba a atesorar para siempre. Lo sentí tan mío. Tú me lo estabas dando todo, sin reservas, sin pedirme nada. Nunca, en mis dieciocho años, me había sentido tan amada. Nunca había sabido que se podía ser amada así.

cumpleaños

7 de enero, 2026

la sala vacía, solo nosotras

Primera date del año, nuestro aniversario mensual. Nos tocó la sala del cine completamente sola — el universo nos regaló dos horas sin nadie más. Después fuimos a ver libros y nos llevamos uno de física y uno de fantasía: las dos cosas que somos, las dos cosas que soñamos.

23 de enero, 2026

la feria, los juegos, ese beso

Nos subimos a todo. Gritamos hasta quedarnos sin voz, nos apretamos las manos en las alturas, fuimos al rodeo con mi mamá y mi hermano, nos tomamos fotos demasiado god. Y a media noche, bajo las luces de un juego mecánico, nos besamos como si nadie más estuviera viéndonos. Esa foto del beso es la prueba de algo que yo ya sabía: que somos hermosas. Que somos verdad. Que de aquí nadie nos va a sacar.

beso en la feria

14 de febrero, 2026

descalzas por la casa de piedra

Teníamos reservación en un restaurante y por X razón no llegamos. Terminamos en uno de comida china y aunque a ti no te encantan los mariscos, fue una noche perfecta. Salimos con los pies a punto de morirse de los tacones, nos los quitamos a media banqueta y caminamos descalzas por la casa de piedra, riéndonos, hablando, sin querer que se acabara. El San Valentín más nuestro de todos los san valentines. El que nadie más podría haber tenido.

descalzas

19 de abril, 2026

los tacos con mi papá y nuestro hijo

Fuimos al Parque de la Selva, al arcade, y por unas horas volvimos a ser pequeñas. Esa noche te llevé por primera vez a cenar tacos con mi papá — un mundo mío al que tú entraste como entras a todo lo mío: con cuidado, con cariño, con esa forma tuya de tocar todo sin romperlo. Y ese mismo día ganamos a nuestro hijo: el conejito que ahora vive con quien lo necesite más esa noche. Fue uno de esos días en que pensé: yo quiero hacer todo esto contigo. Todo, siempre.

pau con el conejito

nuestro pequeño universo

Las cositas que nos arman. Lo que las dos amamos. El mundo que somos cuando nos juntamos.

los lirios

tu flor. mi flor. la flor que nos contiene. cualquier día que vea un lirio, te veo a ti.

el lobo

yo. tu chaparrita que aprendió a aullarte porque tú me enseñaste cómo se ama de noche.

el zorro

tú. lista, fina, ojos que entienden todo sin que nadie te explique nada. mi zorrita hermosa.

tus manos al teclado

verte tocar es de las cosas más hermosas que me han pasado. tus dedos saben cosas que yo no sé.

el jazz, las canciones viejitas

somos dos ancianitas en cuerpos de muchachas. Pedro Infante, José José, los Bee Gees. Ese tipo de amor.

Yoshitomo Nara

esas niñas tristes y enojadas que las dos amamos. esa belleza extraña que solo tú y yo entendemos así.

Aya Oosawa, Koga Mitsuki

tu manga, tus líneas, tu estética. el universo gráfico donde vives cuando no estás conmigo.

queen of lilies

si los lirios tuvieran reina, serías tú. tres gerberas no se equivocan, ni los lirios tampoco.

así te veo yo

una niñita con lentes enormes a la que le entregaría toda mi paga, todo mi tiempo, toda mi vida.

osito bimbo

el oso pastelero gigante que mandé a imprimir en tu papelería. tú estabas cantando ese día y no te importó que yo estuviera ahí. te robaste algo mío sin saberlo.

y además: Vivienne Westwood, las películas de Wes Anderson, Carol, Portrait of a Lady on Fire, Marie Antoinette, los libros gordos de Dostoievski, las nubes rosas a las seis de la tarde, los gatos por la ventana, todo lo viejito, todo lo bello, todo lo nuestro.

cartas para ti

Tres sobres. Haz click en cada uno cuando quieras leerme.

lo que aprendí de ti
este año

click para abrir

Mi Paulina,

De ti aprendí muchísimo. Tú me reconstruiste enterita. Me enseñaste a amar de verdad — no solo a sentir el sentimiento, sino a cuidarlo, a tratarlo como debe ser tratado, a hacerlo crecer. Antes solo existía: ahora existo contigo.

Me enseñaste a reírme, a ser yo, a abrirte el corazón. Me enseñaste a sentir. A sentir el amor, la risa, la tristeza, el dolor entero. Antes no era capaz de que algo me importara, y tú te has convertido en todo lo que me importa. Lo que me anima, lo que me alienta, lo que me sostiene cuando soy yo la que se está cayendo.

Creíste en mí en mis momentos más pesimistas. Me soportaste, me perdonaste en los peores errores de mi vida, me diste la oportunidad de crecer a tu lado. Eres mi mundo, Paulina. Cada parte de mí — mi reflexión, mi pensamiento, mi forma de detenerme a pensar en las consecuencias de mis actos — todo eso lo aprendí porque tú me llegaste.

Algunas cosas las dicen desde que somos niñas y no las aprendemos hasta que nos pasan, hasta que la vida nos golpea y nos toca replantear quiénes somos y en quién nos queremos convertir. Tú me hiciste más grande. Tú me ayudaste a ser la persona que soy ahora.

tuya, siempre,
Vale

mis lugares favoritos
contigo

click para abrir

Mi Paulina,

Mi lugar favorito en el mundo eres tú. Donde tú estés, ahí está mi casa. Pero si me obligaras a elegir, te diría todos estos:

El teatro. Cuando vamos al teatro siento que la música y nosotras somos lo único que existe. Como si nos suspendieran en un espacio vacío y oscuro y todo lo demás se borrara — solo la música subiendo, solo tu mano en la mía, solo mi corazón y mi alma bailando junto con los tuyos en un lugar único que no le pertenece a nadie más. Te juro que cuando estamos ahí siento que somos eternas.

El cine. El cine es una pasión nuestra de las dos, individualmente, desde antes de conocernos. Y cuando lo compartimos se siente como una explosión que no termina. Nos sentamos, vemos la película, salimos hablando hasta que se nos cierra el cine. Las películas me enseñaron a sentir mucho antes de que yo supiera cómo se llamaba lo que sentía. Compartir eso contigo, que tú entiendas las películas igual que yo, es magia. Es el lenguaje secreto que ya teníamos antes de empezar a hablar.

El parque. Donde podemos hablar y hablar. Dos horas, tres, cinco — el tiempo se quiebra cuando estoy contigo. Hablamos de mil cosas y de pronto solo te veo. Yo no me canso de mirarte. Tu cara es un imán. Memorizo cada detalle de ti como si fuera para un examen: cómo se siente tu mano contra la mía, cómo sonríes cuando algo te da risa pero no quieres demostrarlo, cómo te muerdes el labio cuando piensas. Si me pidieran hacer un retrato tuyo a ciegas, te haría perfecto.

Tu casa. Mi lugar más libre. El único lugar en el mundo donde puedo amarte sin medirme. Donde nadie nos ve. Donde puedo ser tuya completamente y nadie nos juzga, nadie nos interrumpe, nadie nos mide. Cada célula de mi cuerpo siente esa calidez tuya, ese amor tuyo, esa comodidad que jamás había sentido con nadie. A veces quiero explotar de tanto amor. Y a veces solo quiero quedarme quieta para que el sentimiento dure lo más posible, porque eventualmente — siempre — tengo que regresar a mi casa sin ti. Y ese vacío también es nuestro, también lo cargo, también es prueba de cuánto te quiero.

Eres todo lo que quiero en esta vida. Cada lugar a donde vaya, voy contigo, aunque tú no estés ahí.

tuya en cada lugar,
Vale

lo que sueño que
vivamos juntas

click para abrir

Mi Paulina,

Sueño con tantas cosas contigo. Pero antes que con todas las demás, sueño con vivir juntas. Porque cuando nos despedimos cada noche, cuando tengo que partir a mi casa y tú a la tuya, siento como si me arrancaran algo. No es metáfora. Es físico. Mi pecho se cierra. Y las dos sabemos que nuestro hogar no es donde dormimos solas — nuestro hogar es la otra. Estar juntas. Esa es la única dirección que importa.

Sueño con las cosas más pequeñas, las más tontas. Sueño con repartirnos las tareas y enojarnos un poquito porque me toca lavar a mí otra vez. Sueño con ir a comprar cosas para la casa, las dos discutiendo qué color de cortina. Sueño con cocinarte y que te quejes porque la sal. Sueño con encontrarte recostada cuando llegue del trabajo y poder besarte sin permiso, cuantas veces se me dé la gana, sin que nadie esté esperando que me vaya. Sueño con vernos en el mismo cuarto, cada una en lo suyo, mirándonos de reojo cada rato como diciendo aquí estoy. Sueño con el apoyo físico, constante, todos los días — que si te pasa algo lo vea, que si me pasa algo lo veas, que lo hablemos, que lo arreglemos, que durmamos juntas siempre.

Claro que sueño con las cosas grandes. Quiero casarme contigo. Quiero ir a Japón contigo. Quiero ver las auroras boreales contigo y llorar de frío y de felicidad al mismo tiempo. Quiero llevarte a Italia, a la parte que tú decidas porque tú decides todo en mi vida. Quiero subirme contigo a una casa rodante y recorrer parques nacionales en Estados Unidos y dormir bajo el cielo abierto, hablándote hasta quedarme dormida. Quiero conocer el mundo entero contigo, ciudades, idiomas, comidas que no sepamos pronunciar, todas las cosas que asustan se hacen pequeñas cuando estás tú.

Pero por dentro mi corazón anhela lo cotidiano. Lo simple. Lo nuestro. Una vida con Paulina. Un departamento con Paulina. Una rutina con Paulina. Un cuarto con Paulina. Mi café por la mañana con Paulina. Mi cansancio por la noche con Paulina. Mi miedo con Paulina. Mi alegría con Paulina. Sueño con hacer una vida entera contigo. Una vida. Toda.

soñándote ya,
tu Vale

charamusquitas

Nuestra banda sonora. La forma más fácil de explicar qué somos.

sueños y planes

Faltan

--días --horas --min --seg

para nuestro viaje a Guanajuato
5 — 7 de junio de 2026 ✿ nuestro primer aniversario

cositas por hacer juntas

marca lo que ya hicimos. lo que falta, queda pendiente para siempre. los cambios se guardan en este navegador.